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27 de mayo de 2010

Niña del transporte lila.

01:18 AM

Niña de ojos vivos

De manos color tierra

Dientes sabor a nubes,

Enséñame de infancia

De la autonomía e inquietud

De ser tan libre

Como para hablarte sola.


Cuéntame del dolor de tu brazo

Olvidado al segundo de tu risa,

Abriendo de nuevo ilusiones

En simples papeles

Unidos por hilos amarillos de sol

Acordonando tu paciencia

En tu supuesto libro

En donde vacías

Algunas de tus experiencias;

Una casa y su árbol,

Una flor cubriendo la hoja

Unos rayones

Conteniendo tu imaginación.


Con tus rojizas trenzas

Pintadas de rojo listón

Abres la portada para recibirme:

Te sonrío, me enseñas de nuevo

Lo sencillo de corresponder

De acuerdo a lo ofrecido,

Me haces ver que tu atención

Es tan limpia como tu curiosidad.


Inmediatamente me muestras

Tu libro para asomar

A la claridad de tus lienzos

Blancos de ilusión,

Y como hubeme sorprendida,

Asomé las cejas hacia el cielo

Con tus obras como suelo.


Entonces caí en cuenta:

¿Cuál es el motivo

De tu apacible sinceridad?

Pues nada más ansioso,

Que tus zapatos al revés;

Esos puestos en tus mañanas

Tan lilas como jacarandas

Listos, como sabes, para volar.


Entonces me hiciste recordar

Para despegarme mundo y volverme tierra.

Jegomros

200808

17 de julio de 2009

De los días de camino

Encantada de la cotidianidad, camino por los estrechos pasos de mi elección. Concurro en ideales y vuelo por mis nadas a contracorriente. Uso el uniforme de la vida, y lo lavo sólo cuando ya huele a lo mismo. Uso los zapatos para caminar firme, pero a veces, son un poco duros. De vez en vez, cambio a los cómodos para no lastimar los pasos. Cargo en el bolso un poco de tinta y papel para no olvidar lo que ya pensé. También cargo con más papel para limpiar lo desechado. Y un espejo para verme, evitando olvidar el rostro que aún es mío, sin pretensión de perderle.

También, para estar bien armada en esta lucha cotidiana, cargo mi abrigo al no sentir necesidad de refugio.

A veces sigo el camino con poco de tabaco para mascar las desesperanzas y fumar las importancias de la vida.

Acuso a mis lentes de meterse en el bolso para cambiarme la visión. Ellos hacen ver que como veo no está bien, conjunto apegado a la norma intelectual. Pero me los quito y deja de pasar. Sólo les sigo permitiendo meterse para poder conversar con los otros y nada más.

Cuando tengo hambre, regreso a la cueva para alimentarme de colores, olores, sabores e ilusión. Me digo: lo estás haciendo bien. Aunque parezca, todo anda mal.

A veces reposo en cama por orden de mis zapatos cansados. Los dejo dormirse para luego levantarse hasta las nubes. Reposar.

En los ratos libremente impuestos, viajo por las pastas de los libros, a través de sus entrelíneas. También tomo notas en la piel, para entender aquellas escrituras. A veces me confundo, sin ser para tanto.

Hablo con otros para escucharme y saber si tengo bien aprendido lo que no digo.

Me enamoro del sexo, y me excito con sus versos de sonrisas y luchas.

Escucho música para hacer bailar la respiración. Mientras veo la Luna, otra vez escribo una canción buscando su ritmo y su color.

Una y tantas veces, pinto cuadernos para no olvidar mi olor.

¡Además!, Además canto lo que nunca y siempre se escribió.

Duermo poco y sueño mucho.

Ahora hasta trabajo regando mis raíces para cosechar mis verdades.

Gas: Cada semana compro más, esperanzas en el mercado lleno de cosechas, mías y de los demás. Mientras tanto, vivo, unas veces melancólica, otras veces con bríos.

Me pinto los ojos para saber más a sabor brillante y pinto mi boca para decir más dulce.

Visto la piel para que pocos vean, e imaginen mi esencia.

¿Hablando con Freud?

No todo es sexo, anuncian los liberales del corazón

Cundo las tetas grandes y las voluptuosas necesidades anteponen al sabor

Cuando las vaginas dejen de ser mujeres y se postran en el buffet callejero


Que no todo es sexo, cuando se ha postrado la sublimación

A las metidas de ideas que juegan sin compasión

Y cuando a las personas se les llama como la que es digna de atención

Sólo en los momentos de supuesta pasión


Que no todo es sexo dicen los que ya lo han probado hasta el hartazgo

Los que el sentido de conocer el cuerpo propio y del otro

Ha vuelto a la forma en penetrar la sinrazón


Y una vez más se repite que no todo es sexo

Cuando no se tocan las fibras de la sensación

Y sólo se absorben los "malos" del centro de la “razón”


Que no todo es sexo, siempre hemos dicho las mujeres

Pero la cultura nos contradice al diapasón

Cundo hablamos de amor y de ternuras del ventarrón.

Tachadas las sensibles, por querer quererse con más que un fajaron

Y con mucho menos que la venida de un cuidador

Sólo se trata de entregar la furia para el otro

Esperando la compensación.


Que no todo es sexo y ya ni del amor hay compasión

Porque se llama dependencia y asusta a los de la pasión

De acuerdo grito: ¡nada de necesito!

Pero la sangre fluye buscando un calor.


Lo han dicho los que sienten:

Los pensamientos son el motor del calefactor

Quiero gritar de sombras cundo el palpitar ya no llene la gnosis y el sinsabor.

Algo más

No todo es sexo
Porque las estrellas también se ven de día
Debido a la estrepitosa ventarrona de espasmos nubosos
Que durante la noche avienta frío
Para acongojar a los desnudos
Y volverlos mantas de bríos


No todo es sexo
Porque las ventanas se tiñen de bao
Al sonar los gemidos de risas
Debido a las fantasías de los intrépidos creyentes
Para asomarse a los mundos que no son posibles
En el cosmos de la mercadotecnia

No todo es sexo
Porque también las caricias se avientan de lejos
Debido a la añoranza de los gustosos del calor,
En donde a través de las frases pueden pintarse de color
Como el rojo de los atardeceres
En el espectro de los ataviados placeres

No todo es sexo
Porque los cuerpos en un mismo espacio frotan ganas
De coincidir en balbuceos del alma,
Cundo se hablan callados de palabras y ardientes de trofeos
Cundo las coincidencias son isomórficas
Y los cuerpos ya no se comunicaron primero.

No todo es sexo
Porque los espacios de fragatas irrumpen la viña
De los jugosos de uvas cundo exprimen el olor del otro
Debido a las canciones de mar y los silbidos de nubes
Que nadan hacia el horizonte
Con un mensaje en el piélago, arrullada la botella de ideales.